Proyecto

Abril 9, 2007

Por razones relacionadas con mi tesis doctoral, me gustaría enfocarme en el tema de los llamados “condicionales generales” y “condicionales específicos”. Un ejemplo de un condicional general es

“si llueve el partido se cancela”.

Contrastando con esto, se tiene el caso de los “condicionales específicos”, tales como

“si llueve el partido se cancelará”.

El estudio de los condicionales generales ( y el de los condicionales en general ) revela que la semántica de éstos tiene un ingrediente de dependencia contextual importante. Por ejemplo, Wobcke en un artículo suyo contrasta los siguientes dos condicionales:

(1)  si la batería está cargada, el carro arranca.
(2)  si la batería está cargada y desconectada, el carro arranca.

En un contexto adecuado (en condiciones normales) uno diría que sólo (1) es verdadero, pero esta afirmación revela que cuando uno evalúa la verdad de (1), está asumiendo que se habla de una  batería que está conectada, incluso si esto no se dice explícitamente en (1). Es decir, en  (1) se utiliza una suposición no articulada de que se está hablando de baterías conectadas correctamente. Esto muestra que un análisis simplemente sintáctico de (1) no es suficiente para interpretarla.

Tengo con respecto a este tema dos intereses, uno general y otro particular. El general tiene que ver con el modelaje lógico de spectos “problematicos” de la semántica de este tipo de construcciones, sobre todo el caso de los condicionales generales. El interés particular tiene aspectos filosóficos pero también otros muy prácticos a nivel computacional: quiero (y necesito) evaluar la adecuación de cierto esquema de representación de conocimiento que yo utilizo en un motor de demostración automática basado en la teoría de situaciones de J. Barwise  y en su trabajo con J. Seligman.

Maricarmen.

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